Son muchas las personas que llegaron a consulta diciendome que sus perros ladran, rompen cosas o se ponen muy tristes cuando quedan solos. Y acá es importante hacer una distinción clave desde el principio:
El tratamiento para esto no es el mismo para todos los perros que ladran o rompen cosas. Y esto se debe a que, desde afuera, varias situaciones pueden verse parecidas:
-ladridos
-aullidos
-destrozos
-inquietud
-intentos de escape
Pero la base de esos comportamientos puede ser muy distinta.
Uno de los errores más comunes es asumir automáticamente que se trata de “ansiedad por separación”. Y aunque eso existe, no es la única explicación posible.
Algunas causas frecuentes son:
1. Frustración o aburrimiento:
Perros con poca estimulación física o mental pueden descargar energía cuando se quedan solos. En estos casos, el comportamiento suele aparecer después de un rato, no necesariamente apenas la persona se va.
2. Hiperapego:
Hay perros que dependen mucho de la presencia del tutor y tienen pocas herramientas para autorregularse cuando están solos. Acá sí puede haber malestar, pero no siempre llega al nivel de un cuadro clínico.
3. Ansiedad por separación:
En estos casos hay un componente emocional más intenso. El perro no solo se aburre o se frustra, sino que experimenta un nivel alto de angustia cuando se queda solo.
Algunas señales más específicas pueden ser: vocalización intensa apenas la persona se va, jadeo, salivación excesiva, eliminación dentro de la casa (sin problema médico), intentos de escape que pueden generar lesiones.
4. Sensibilidad a estímulos externos:
Algunos perros reaccionan a ruidos, movimientos o estímulos del exterior (otros perros, personas, ascensores, puertas). Y como están solos, no tienen contención ni guía para procesarlo.
Por eso, antes de pensar en soluciones, lo más importante es entender qué está pasando en ese caso particular. Son escenarios distintos, con abordajes distintos.
Es muy importante que vos sepas esto: No es desobediencia, no es capricho, no es maldad. El perro no está “haciendo lío porque quiere”. Está respondiendo a una emoción, a un estado interno o a una falta de herramientas.
Y como en muchos problemas de conducta, el foco no está en “retarlo cuando volvés”, sino en trabajar lo que pasa durante la ausencia.
Cuando identificamos la causa real, es mucho más fácil elegir un camino de trabajo que tenga sentido.
Si tenés dudas de lo que le pasa a tu perro cuando queda solo, escribime para una asesoría!
Abrazo.